"No, no salgas. Afuera hay una niña grande"
Viniendo de un colegio que antes era de puras mujeres, oír que una de esas cositas con dos colitas que gritan todo el tiempo y andan con bolsitos de Hannah Montana y los Jonas Brothers (se llaman niñitas, ¿no?) se refiera a uno como una "Niña grande" es un signo inevitable de que, mi estimadísima, usted ha pasado a formar parte de las más viejas del colegio.
Viniendo de un colegio que antes era de puras mujeres, oír que una de esas cositas con dos colitas que gritan todo el tiempo y andan con bolsitos de Hannah Montana y los Jonas Brothers (se llaman niñitas, ¿no?) se refiera a uno como una "Niña grande" es un signo inevitable de que, mi estimadísima, usted ha pasado a formar parte de las más viejas del colegio.
Así como lo oye (lo lee en realidad), usted es ahora el ejemplo a seguir de la horda de infantes que parecen multiplicarse solos dentro de las paredes del complejo estudiantil.
ERES UNA DOÑA
O en su defecto, un DON
Entonces se pone a recordar cómo era uno a esa edad, qué hacías, con quién estabas, a qué jugabas, qué comías (un síntoma de la vejez, sin duda alguna) y no falta la persona a quien le da el ataque y comienza a proclamar su amor por todos los miembros del estudiantado y del Consejo Directivo, monjas insoportables-aliento e' perro-confisca suéter incluidas.
De repente hasta la conserje, a la que parecía que no le habían dado nada durante décadas por el amargue tan implacable, que se aparecía en todos lados cuando uno se fugaba y que jamás apareció cuando a una de esas niñas con tendencias bulímicas o esos niños traga empanadas regurgitaba todo en pleno pasillo, otorgándonos una fragancia repunganate e inconfundible. Sí, esa misma, la que todo el mundo conoce porque tiene un nombre demasiado peculiar para olvidarlo, hasta ella comienza a tener su cierta simpatía.
Y, mientras estás recordando la vez que le bajaron los pantalones al más jodedor del salón para ver si al fin se callaba un rato, llega ELLA, la "Orientadora", a traerlo uno a la realidad y comienza:
-"Muchachos, éste es su país, luchen por él, pero no falten a clases porque su lugar está aquí"
-"Las cosas están muy, muy, muy difíciles en todas las carreras para encontrar trabajo. P.D: Especialmente en las que ustedes quieren estudiar"
-"¿Entrar en una universidad? Ah, no sabía que las vacas volaban"
Uno, por dentro:
-"Me voy a morir de hambre"
-"Que esta vieja se calle"
-"Me voy a morir de hambre"
-"¿Por qué la vida es tan increíblemente difícil?"
-"Hace calor"
-"Tengo hambre"
-"Que feos sus zapatos"
-"Yo como que me meto a heladero y ya, o perrocalentero. Sí, mejor a perrocalentero"
De repente sales del trance en el que estabas atrapado por culpa de una mosca que se golpeaba contra un vidrio y ves hacia la puerta, una niñita de 2do grado y su amiguita ven hacia el interior del salón. Te das cuenta de que a ambos lados están sentadas (acostadas, medio babeadas y con un ojo como muerto) personas con las que siempre has podido contar y que, al final de todo, llegar hasta aquí siempre había parecido imposible, pero igual estás a punto de graduarte.
Así que mandemos a la Orientadora a lavarse y vayamos al receso, que tengo como hambre y ya estamos como grandes para la lloradera.
To: 6Pack, R. & L. (El Don)
