viernes, 8 de julio de 2011

Ya era hora

Tras un año de espera, tener que soportar las caras de ano irritado que con asombrosa habilidad me mostraron todos los empleados públicos de este país y completar 4848141315 papeleos diferentes, está listo. 

En menos de un mes, si el volcán escupe cenizas me lo permite (y Dios también, ¿quién quita?), me llevo mi paca de Harina Pan al único país donde el egocentrismo y la humildad, según dicen, son la misma cosa.

Al menos lo lograré antes del Apocalipsis.