martes, 30 de marzo de 2010

La Semana Santa es (en las cabezas de la mayoría)

Un tiempo para reflexionar y encontrar el espíritu de Dios en todas las cosas
Oh sí, VACACIONES!

Rumba+alcohol+calor+sudor+amoríos+reggaeton= Wild on Latino Semana Santa en Venezuela

Es entretenido cuando tienes planes para la semana, pero para los que nos quedamos en "Playa Seca Punto Fijo" es un tiempo para tragar Calima, aguantar un calor anormal en Caracas y ver a los mismos monos que van caminando por ahí todo el tiempo(porque, obviamente, son los únicos -aparte del resto de gente normal que no pudo salir- que se quedan aquí).

Entonces es obvio decir que este post viene de mi oficio de esta semana : ABURRIRME.

Bueno, ni tanto. En realidad he intentado reinventarme y todas esas cosas, pero trabajo mejor bajo presión. Además, nunca me he reinventado y no tengo ni idea por dónde se supone que uno debe comenzar. Supongo que cuando descubra cómo haré un manual para los DUMMIES en eso de reinventarse.

Por ahora disfruto el último break del año escolar e intento aprovechar el tiempo emprendiendo proyectos y ese tipo de cosas, asumo que para finales de esta semana habré logrado saturar de tal manera mi horario (tengo habilidades para lograr hacer eso cada vez que tengo tiempo libre) que en los próximos meses andaré como una psicótica llorando por medicación. O no.

viernes, 26 de marzo de 2010

Un tobo de agua y el Ávila en llamas una vela

Como si el calor infernal, la falta de agua y la inexistencia de la electricidad en Venezuela no fueran suficientes motivos para caer en una depresión ahora el Ávila se quema, dejando una espesa neblina caliente y grisacea por toda la ciudad.

Perfecto sería, si los niveles de delicuencia no fueran como son, salir por ahí disfrazado asustando gente. Es imposible no pensar en "Scooby Doo", "¿Le temes a la oscuridad?" o "Escalofríos" cada vez que uno se asoma por la ventana y no ve absolutamente nada más allá de la cuadra que ocupa edificio del frente.

Y aquellos que vivimos medianamente cerca del Ávila, o no, podemos ver y oír todos los días a los helicópteros que van a lanzarle agua al achicharrado cerro. Si uno antes se emocionaba y empezaba a hacerle señales a los helicópteros por complejo de naufragos pues ahora nos tocara emocionarnos cuando veamos que el helicóptero va sin el gran depósito anaranjado.

De vuelta a la época colonial, esperaremos al silbón sentados con la luz que nos provee el Ávila una velita después de habernos bañado con un tobo de agua helada o calentada a leña (supongo que tarde o temprano el gas también escapará de nuestro alcance).

Al menos será una buena medida de ahorro energético.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Del amor y la amistad en tiempos finales.

Los amigos se cuentan con los dedos de una sola mano, y no te imaginas la cantidad de dedos que me sobran.

Último año de bachillerato, todo el mundo se pone cariñoso, pegón, medio cachondo y medio fastidioso también. Declaraciones de amor, mejores amigos repentinos y solucionar problemas con la muchachita que te haló de la trenza en 5to grado son situaciones comunes.

Que lío que no crea en tanto rosado y algodón de azúcar. Es que tanta "espontaneidad" me parece hasta sospechosa en un montón de gente que probablemente no vuelvas a ver en el resto de tu existencia.

No digo que vayas a comenzar una nueva Guerra Mundial ni hagas un Pupitrazo para que todo el mundo te vea como el desubicado y te saquen de todos los grupitos sociales, pero hagámosle un favor al mundo y seamos realistas.

No es para que nadie se ofenda, después de todo cuando comenzamos nuestras vidas aparte es que sabemos quienes se quedan y quienes se van, sólo no pierdan su tiempo intentando que todos se queden. Vamos, saben que no lo van a hacer.

¿O es que ustedes se quedarían?